Norba Psicólogos

  • Trastorno de ansiedad generalizada
  • Ataque de pánico o crisis de ansiedad
  • Agorafobia
  • Fobias
  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
  • Trastorno de estrés postraumático
El estrés es habitual en nuestras vidas. Lo que distingue y caracteriza la vida y al ser vivo es la facultad de adaptación al cambio. Cualquier cambio al que debamos adaptarnos representa estrés, ya se trate de acontecimientos negativos como un despido laboral, enfermedad, ruptura amorosa, muerte de un ser querido, o positivos y deseables como casarse e iniciar la convivencia, nuevas responsabilidades en el trabajo ligadas a un ascenso. Nuestras experiencias estresoras provienen de tres fuentes básicas:
  • Nuestro entorno: Ruidos, carga de trabajo excesiva, conflictos interpersonales, falta de medios
  • Nuestro cuerpo: Insomnio, cambios hormonales, enfermedades.
  • Nuestros pensamientos: Preocupaciones, anticipaciones negativas
La intensidad y naturaleza de esas experiencias estresoras depende de factores individuales tales como reactividad personal, vulnerabilidad, características de personalidad y contextuales; apoyos sociales y materiales. Cuando la respuesta frente a las demandas del medio interno o externo, son adecuadas, y asumibles fisiológicamente para el organismo, se habla de buen estrés, necesario para el funcionamiento del organismo y su adaptación al medio. Si las demandas del medio son excesivas, intensas y/o prolongadas, y superan la capacidad de resistencia y de adaptación del organismo, hablamos de mal estrés, que, si es prolongado, genera disfunciones en nuestros órganos, favorece la aparición de las llamadas enfermedades de adaptación o psicosomáticas, y puede precipitar la aparición de otras.

  • Depresión
  • Autoestima
  • Duelo
  • Dependencia emocional

La depresión clínica, es una enfermedad grave y común que nos afecta física y mentalmente en nuestro modo de sentir y de pensar. La depresión nos puede provocar deseos de alejarnos de nuestra familia, amigos, trabajo y escuela. Puede además causarnos ansiedad, pérdida del sueño, del apetito, y falta de interés o placer en realizar diferentes actividades.

“Juan y yo habíamos imaginado durante mucho tiempo planes maravillosos para visitar a nuestras familias y volver a ver a nuestros amigos. Sin embargo, en ese momento hacer un viaje, era la última cosa que yo quería hacer. ¡Me sentía tan cansada! Algunas mañanas ni siquiera podía levantarme de la cama”.

La depresión clínica no es simplemente una angustia, es también una tristeza o melancolía permanente. Nos lleva a sentir inútiles, sin esperanza; a veces, es posible que nos querramos dar por vencidos. La depresión clínica causa pérdida del placer en la vida diaria, tensión en el trabajo y en las relaciones, agrava condiciones médicas e incluso puede llevarle al suicidio.

  • ADICCIONES A SUSTANCIAS
    • Alcohol
    • Tabaco
    • Cannabis
    • Cocaína
    • Otras drogas
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  • ADICCIONES COMPORTAMENTALES
    • Juego patológico: Conducta de juego persistente, recurrente y que produce disfunción psicosocial, familiar y económica. La necesidad de juego va en aumento.
    • Nuevas tecnologías: Redes sociales, muchas horas delante del ordenador, aplicaciones que nos han robado tiempo y nos penalizan en nuestra vida familiar, trabajo y demás situaciones.
    • Sexo: Falta de control de impulsos sexuales,necesidad desmedida por satisfacer ese impulso
    • Trabajo: Imposibilidad de desconectar, excesiva dedicación a las tareas laborales impidiendo separar la vida personal, familiar de la laboral.
    • Compras: Impulso compulsivo de comprar cualquier tipo de artículos
    • Ejercicio Fisico: Urgencia compulsiva por hacer deporte, por buscar una imagen perfecta, culto excesivo al cuerpo.
    • Trastorno explosivo intermitente: Existen episodios aislados de falta de control de impulsos agresivos (agresiones serias, destrucción de la propiedad…) que se manifiestan con ataques de iradesproporcionados. Se instauran en minutos u horas y pueden remitir espontáneamente. Posteriormente suele haber arrepentimiento o autorreproche.
    • Cleptomanía: Impulso irresistible de robar objetos, tengan o no valor. El robo no es premeditado.
    • Tricotilomanía: Falta de control de impulsos de tirarse del pelo hasta arrancarlo provocando calvas. No hay disfunción psicosocial. Puede llegar a relacionarse con la tricofagia.
    • Dermatilomanía: Urgencia compulsiva por rascar, excoriar o pellizcar la propia piel.
    • Onicofagia: Hábito compulsivo de comer, cortar o morder las uñas.
    • Dermatofagia: Impulso compulsivo de morderse la piel alrededor de las uñas.
    • Tricofagia: Falta de control de impulsos de arrancarse el pelo y comérselo.
    • Compra por impulso: Impulso irresistible de compra espontánea, no premeditada.

  • Anorexia nerviosa
  • Bulimia nerviosa
  • Trastorno por atracón
 

Un trastorno de la alimentación es una enfermedad que causa graves perturbaciones en su dieta diaria, tales como comer cantidades muy pequeñas o comer en exceso. Una persona que tiene un trastorno de la alimentación puede haber comenzado por comer pequeñas o grandes cantidades de comida, pero en algún momento el impulso de comer más o menos se disparó fuera de control. Angustia severa o preocupación por la forma o el peso del cuerpo también se pueden caracterizar como un trastorno de la alimentación.

Los trastornos de la alimentación generalmente aparecen durante la adolescencia o adultez temprana, pero también se pueden dar durante la niñez o en edad adulta avanzada. Los trastornos de la alimentación más comunes son la anorexia nerviosa, bulimia nerviosa y el trastorno por atracón.

Los trastornos de la alimentación afectan tanto a los hombres como a las mujeres.

La terapia familiar es una disciplina terapéutica que aborda la intervención y el tratamiento de la familia en su conjunto. Desde el punto de vista sistémico, se suele utilizar el término terapia familiar y de pareja, en tanto se entiende que el objeto de intervención son los sistemas y subsistemas familiares. La terapia familiar se puede desarrollar desde diferentes ámbitos, como el de la psicoterapia (ejercida exclusivamente por psicólogos, trabajos sociales y psiquiatras), el de la terapia psicoeducativa o pedagógica, que se basa en cambios conductuales a través de la educación en valores y mejora de habilidades relacionales (ejercida tanto por psicólogos como por trabajadores sociales, mediadores, educadores sociales, etc.), o el del coachingvivencial.

Los principales objetivos de la terapia familiar son:
  • la mejora del funcionamiento de la familia a diferentes niveles;
  • el aumento de la comprensión mutua y el apoyo emocional entre los miembros de la misma;
  • el desarrollo de estrategias de afrontamiento y habilidades de resolución de problemas ante diferentes dilemas y situaciones de la vida.

La terapia familiar y la práctica sistémica está especialmente indicada cuando el objetivo es mejorar la capacidad de los miembros de la familia para apoyarse mutuamente. Posibilitar que los miembros de la familia puedan usar más eficientemente sus recursos de apoyo puede ser vital para ayudarles a gestionar las fases de transición del desarrollo familiar o los acontecimientos vitales estresantes tales como una enfermedad grave o el fallecimiento de uno de sus miembros.

En general, cualquier situación o problema que afecte a las relaciones entre los miembros de la familia, su funcionamiento y su rol de apoyo, puede beneficiarse de la terapia familiar sistémica. Del mismo modo cualquier problema de un individuo que afecte sus relaciones familiares y sus contextos más amplios se beneficiaría de un enfoque sistémico. Involucrar a otros miembros de la familia de un individuo o de su red social en el tratamiento puede ayudar a evitar la patologización de ese individuo y también a abordar el problema de manera más eficaz. La terapia familiar puede ser útil en tiempos de crisis y también con respecto a problemas de larga duración. También es efectiva para prevenir problemas como alteraciones del comportamiento, por ejemplo, la deriva hacia la delincuencia o en las crisis de salud mental. Algunas de las cuestiones o situaciones en que una familia podría beneficiarse de la terapia familiar se enumeran a  continuación:

  • problemas de salud, enfermedades físicas y crónicas, en particular
  • trastornos psicosomáticos
  • salud mental infantil y de adolescentes
  • salud mental para adultos
  • dificultades psicosexuales
  • abuso de alcohol y de otras sustancias
  • problemas matrimoniales incluida la separación y el divorcio
  • acogimiento familiar, adopción y otras cuestiones relacionadas con el ciclo vital familiar y las etapas de transición
  • promoción de habilidades parentales y mejora del funcionamiento familiar
  • experiencias traumáticas, la pérdida y el duelo

  • Si la convivencia se está volviendo cada vez más insoportable y cualquier cosa es motivo de discusión con tu pareja, quizás os convenga ir a terapia juntos. Unas cuantas sesiones podrían ser suficientes para que os comuniquéis mejor y para ayudaros a resolver conflictos. El día a día cada vez puede hacerse más complicado y los problemas se enquistan.
  • Discusiones constantes: Parejas “ruidosas”, con un alta expresividad emocional, que discuten y están constantemente enfadándose (por el motivo que sea: hijos, familiares, sexo, dinero, y a veces sin motivo aparente) y que notan como progresivamente se va deteriorando su relación.
  • Ninguna discusión: “la calma tensa”: Relaciones en las que los conflictos no se explicitan, no se airean. Las buenas maneras y la educación pueden mantenerse en todo momento, pero la corriente de tensión y malestar subyace con tanta o más fuerza que si estuvieran discutiendo a voces.
  • Sentir el camino hacia el desamor: hemos descrito la vida de la pareja como un largo camino ligeramente inclinado hacia los lados, que si corregimos regularmente nos puede separar, casi sin darnos cuenta. A veces llega un momento en el que sin necesidad de grandes conflictos o dificultades, nos hallamos ya muy lejos el uno del otro…
  • Dificultades en un cambio de ciclo vital: El inicio de la convivencia, el nacimiento de un hijo, el “destete” de los padres, la jubilación… en ocasiones no conseguimos adaptarnos a una nueva situación y la dinámica de la relación se ve trastocada. Podemos necesitar una intervención profesional en un momento dado que nos facilite la transición a la siguiente etapa.
  • Infidelidad: Es otro de los motivos más frecuentes para consultar a los terapeutas de pareja. Es una situación muy dolorosa para la pareja y pocas son las que la pueden superar con cierto éxito. No vamos a decir que sea imprescindible consultar ante una circunstancia como ésta, pero en la mayor parte de casos es muy difícil de gestionar por la pareja sola y demanda una guía externa que les sirva de ayuda.

  • MASCULINOS
    • Eyaculación precoz, retardada o ausente.
    • Impotencia.
  • FEMENINOS
    • Dificultad para la excitación o el orgasmo.
    • Vaginismo
  • COMUNES
    • Bajo deseo sexual
    • Aversión al sexo
    • Problemas de identidad sexual

La terapia sexual consta de un conjunto de técnicas para intervenir cuando hay disfunciones (mal funcionamiento) en las conductas sexuales (por ejemplo la disfunción eréctil). Siempre y cuando el problema no tenga un origen físico o para complementar la intervención médica.

La sexualidad es un aspecto importante para todas las personas. Cuando no funciona como nos gustaría, nos genera mucha angustia y malestar, agravado en muchas ocasiones con sentimientos de culpa y vergüenza.

Los problemas sexuales tratados con terapia sexual tienen un alto porcentaje de resultados positivos (por encima del 90%). Los principales trastornos sexuales tienen que ver con la excitación, el deseo o el orgasmo.

La psicoterapia Infanto-Juvenil persigue conseguir el bienestar emocional y social del niño o adolescente. Es una herramienta que ayuda a niños y adolescentes a aprender habilidades para resolver las dificultades con sus emociones y problemas de comportamiento. El pilar de la terapia infantil es el vínculo y el afecto. El vínculo que se genera entre el niño y el terapeuta, le permite desarrollar sentimientos de seguridad y confianza para poder expresar lo que sucede de forma directa o indirecta a través del juego o dibujos. Y el afecto, como lugar para reparar daños emocionales y aprender a expresar dichas emociones

  • Construir la autoestima
  • Ayudar a mejorar la comunicación
  • Estimular el desarrollo y el crecimiento
  • Mejorar su vocabulario emocional
  • Ayudar a hablar de sentimientos
  • Mejorar el manejo de estrés
  • Afrontar el acoso escolar y presión de compañeros
  • Problemas de atención e hiperactividad
  • Conducta retraída o aislamiento, no lograr hacer amistades o llevarse bien con otros en la escuela o familia
  • Ser víctima de acoso escolar o bullying
  • Enuresis (orinarse en la cama)
  • Problemas de aprendizaje
  • Retrasos del desarrollo (tardar en hablar o en controlar los esfínteres)
  • Duelos por pérdidas de seres queridos
  • Problemas de conducta
  • Problemas de ansiedad como las fobias
  • Depresión, tristeza y llanto por razones que no puede explicar
  • Preocupaciónes y temores que no pueden explicar
  • Pesadillas o terrores nocturnos
  • Problemas de celos entre hermanos
  • Cambios repentinos en el estado de ánimo
  • Síndrome de Asperger
  • Abuso sexual

La falta o escaso desarrollo de habilidades sociales, puede ser algo doloroso para las personas. Los seres humanos vivimos en sociedad, es parte de nuestra naturaleza, es por ello que la comprensión de las relaciones y de las demás personas es algo imprescindible para una vida emocionalmente sana. Y esto tiene repercusión en los demás ámbitos de la vida, escolar, laboral, sentimental, personal, etc.

  • Apego: capacidad de establecer lazos afectivos con otras personas.
  • Empatía: capacidad de ponerse en el lugar del otro y entenderle.
  • Asertividad: capacidad de defender los propios derechos y opiniones sin dañar a los demás.
  • Aprender a decir que NO
  • Cooperación: capacidad de colaborar con los demás para lograr un objetivo común.
  • Comunicación: capacidad de expresar y escuchar. Sentimientos, emociones, ideas, etc.
  • Autocontrol: capacidad de interpretar las creencias y sentimientos propios y controlar los impulsos.
  • Comprensión de situaciones: capacidad para entender las situaciones sociales y no tomarlas como algo personal, o culparse de determinadas cosas.
  • Resolución de conflictos: capacidad para interpretar un conflicto y sacar alternativas de solución al mismo

El Psicólogo de la Actividad Física y del Deporte desarrolla sus funciones en tres grandes campos de acción: el Deporte de Rendimiento, el Deporte de Base e iniciación y el Deporte de Ocio, Salud y Tiempo Libre.

1. Deporte de Rendimiento

El Deporte de Rendimiento tiene como principal objeto la consecución de unos resultados óptimos en la competición deportiva, y se enmarca en una institución, organización o entidad, regulándose por una normativa de carácter institucional. este tipo de deporte implica una práctica relativamente continuada (no esporádica), planificada y realizada habitualmente dentro de unos márgenes de edad, en función de la modalidad deportiva practicada, ya sea amateur o profesional.

El trabajo del Psicólogo de la Actividad Física y del Deporte consiste básicamente en entrenar habilidades psicológicas necesarias para que el deportista individual y/o colectivamente pueda enfrentarse con mayores recursos a la situación de competición deportiva y la mejora del rendimiento.

2. Deporte de Base e iniciación.

El Deporte de Base e iniciación se refiere a la fase de inicio de la actividad físico-deportiva especialmente en edades tempranas. El deporte se ha convertido en un campo de desarrollo psicosocial básico para muchos niños y adolescentes. Hay que matizar, que el deporte contemplado desde esta perspectiva debe entenderse no tanto como actividad competitiva, sino como actividad lúdica y de desarrollo personal. El aprendizaje, la motivación, la interacción social y el disfrute con la actividad son, entre otros, aspectos prioritarios en esta etapa.

El objetivo fundamental del Psicólogo de la actividad Física y el Deporte en este área es atender a la formación, aprendizaje y desarrollo de los practicantes (conocimientos, actitudes y valores), y sus funciones van destinadas específicamente a:
  • 1. La orientación y asesoramiento especializado a los técnicos y responsables que intervienen en el deporte de base e iniciación.
  • 2. Los familiares, para establecer un clima adecuado que favorezca la actividad físico-deportiva.
  • 3. Los responsables y en general el personal de las administraciones e instituciones con competencias en la planificación y desarrollo de la actividad físico-deportiva.
  • 4. La investigación y la evaluación para su posterior aplicación a la población normal y especial (con dificultades de aprendizaje, alteraciones psicomotrices, etc.).
  • 5. La formación directa a los técnicos, monitores y entrenadores.
  • 6. La intervención directa con los deportistas en sus etapas de aprendizaje e iniciación de la actividad, como por ejemplo el entrenamiento de habilidades psicológicas básicas.
3. Deporte de Ocio, Salud y Tiempo Libre (Juego y Recreación)

Existe amplio reconocimiento de los efectos beneficiosos producidos por la actividad física regular y el ejercicio, tanto desde el punto de vista físico como psicológico.

Los beneficios psicológicos no sólo son evidentes para la población normal, sino también para el tratamiento de los trastornos psicológicos tales como la depresión, la ansiedad, el estrés, el abuso de alcohol o de sustancias, etc. De igual forma, la práctica habitual de ejercicio físico puede resultar de utilidad en la prevención de trastornos psicológicos. Con este fin, se han elaborado y puesto en marcha distintos programas de actividad física con fines terapéuticos y de salud, contemplando la necesidad de evitar el fenómeno de abandono y facilitar la iniciación y la adherencia a los mismos; tareas que incumben plenamente al ámbito profesional de la Psicología.

Por otra parte, en esta área la intervención profesional de los psicólogos incluye las tareas destinadas a optimizar el desarrollo psicosocial de los niños y adolescentes a través de dos métodos globales: la mejora de la formación de los agentes psicosociales (padres y entrenadores fundamentalmente), y proporcionar a niños y jóvenes las estrategias más adecuadas para la valoración de sus logros, de acuerdo con la etapa evolutiva en que se encuentren.

En relación a la salud, se constata que en las organizaciones, los programas de actividad física incrementan la cohesión y satisfacción de sus miembros y facilitan conductas laborales positivas (aumento de la productividad, disminución del absentismo y de los días de baja por enfermedad). Además la práctica de la actividad física está fuertemente asociada con la reducción de los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares, y en general de la morbilidad y mortalidad.

En síntesis, las funciones del Psicólogo de la Actividad Física y del Deporte en cuanto al ocio, salud y tiempo libre, girarán en torno a dos grandes ejes:

  • 1. El conocimiento de los efectos psicológicos que puede comportar la realización de actividades físico-deportivas.
  • 2. El conocimiento de los factores psicológicos implicados en la realización de dicha actividad.

Con el fin de conseguir una mayor operatividad y especificidad en la intervención, el tipo de población a quien va dirigido el Deporte de Juego y Recreación, se puede clasificar como sigue:

  • Población común sedentaria.
  • Población común con hábitos de salud y ocio adecuados.
  • Población infantil y juvenil de iniciación.
  • Población con necesidades especiales: tercera edad, minusvalías.
  • Población en tiempo de ocio: turistas, ocio urbano, ocio rural,…
  • Población con trastornos psicológicos.
  • Población con alta incidencia de conductas de riesgo (prevención e intervención).